Cuando ya eran las 19:30pm llama a un taxi para que pase por él y lo conduzca hasta el centro de la ciudad, reiteradas veces le dice al chofer que no lleve más pasajeros a cambio de una propina mayor. Al bajar del taxi se aturde al ver tanta gente quería regresar a su casa pero se armo de coraje y avanzo con sus ojos siempre fijos en el suelo, caminaba veloz y de pronto se aturdido se sintio algo mareado paso rápido a una tienda de licores y se compro una petaca de whisky y se sienta al costado de una lujosa tienda a bebérsela, en pocos instantes la botella estaba vacía...ya eran las 20pm y los locales empezaban a cerrar, comenzaba a oscurecerse y él estaba en un estado de shock y unas cuantas lagrimas empapaban sus delgadas mejillas, no había logrado conseguir su propósito y se sentía fustrado, de pronto se siente observado y al mirar a su lado ve a una hermosa mujer tras el vidrio de aquella tienda era de una tez pálida, unos ojos tan celestes como el cielo y un esbelto cuerpo era perfecta a simple vista, el sr. Marshall no le tomo mayor importancia no perdía su postura de hombre frío y reservado, pero no podía evitar mirarla aunque él la miraba con rechazo ella le sonreía amablemente lo que lo estremecía de pies a cabeza, la tienda se cerro y las luces se apagaron pero aquella mujer seguía ahí mirándolo con una sonrisa eterna que lo tenía un poco nervioso...no podía creer que la hayan dejado cuidando el lugar encerrada y sin luz pero a ella no parecía importarle estar ahí pues seguía con esa sonrisa que parecía estar dibujada en su rostro, la mujer cada vez llamaba más la atención del sr.Marshall y pensó que ella ya estaba acostumbrada a ese labor, eso lo hiso recordar a Sofía que la había conocido como garzona atendiendo su mesa y se enamoro profundamente de ella con tan solo una mirada...y repentinamente comienza a contarle la historia de amor que tubo con Sofía a aquella mujer, pasaban las horas y comenzaba a hacer frío pero el sr.Marshall seguía ahí muy entusiasmado y ensimismado contando su historia a la mujer que lo escuchaba tan atentamente sin soltar una palabra de su boca, desde hace mucho tiempo el Sr.Marshall no se sentía escuchado, se sentía apreciado y hasta importante lo cual hacia que su corazón latiera cada vez más fuerte como si se fuese a salir de su lugar, las horas pasaban sin detenerse y ya marcaron las 2:00am por lo que el Sr.Marshall decide llamar a un radio taxi para que pase por él, cuando ya se iba se quedo pasmado contemplando a la mujer y sentía esa sensación extraña él sabia lo que era pero prefería no pensar en ello y siguió su camino.
CONTINUARA...
domingo, 14 de noviembre de 2010
viernes, 5 de noviembre de 2010
"Ese alguien"
En la esquina de la calle Oxford con Buraka vivía el Sr.Marshall en una antigua casa que le habían dejado sus padres antes de irse a vivir a Europa, era una casa enorme con un diseño típico de los años 60, al verla uno podía deducir que vivía una numerosa familia, pero estaban equivocados, en ella vivía solo el Sr.Marshall acompañado de sus fieles animales su perro Cachafaz, su gata Luna y sus dos canarios Nila y Darwin.
El sr. Marshall era un hombre de no más de 35 años pero su disgusto y tormento a lo que lo rodeaba lo superaba y lo hacía ver de unos 40 y tantos. Era de una alta estatura y contetura delgadísima, tenía unos ojos almendrados color miel que junto a su tez morena lo hacía muy atractivo para el sexo opuesto pero aún así estaba soltero pues su carácter rígido y sinsabor lo hacían un hombre difícil de entender. El sr.Marshall no salía mucho de su casa, literalmente no salía de su casa era un hombre muy rutinario....luego de ver aquella horrible escena a sus 18 años cuando delincuentes le dispararon a su novia Sofía sin razón aparente, de ese entonces sintió una gran repugnancia y antipatía por su entorno y apesar de que recorrió un largo tiempo buscando ayuda, es algo que nunca pudo de su mente arrancar y aquella desagradable imagen vivio plasmada por el resto de sus días....es por eso que el sr.Marshall salía de casa solo para ir a comprar sus cigarrillos a la esquina de al frente, los alimentos ya sea para él como para sus animales lo hacía atraves de pedidos y siempre se encargaba de ratificar que fuese el mismo tipo de siempre quien fuese a ser la entrega a su domicilio, en cuanto a su ropaje no se preocupaba mucho, lo que tenía lo conservaba de mucho tiempo lo cual era algo anticuado a la hora de vestirse pero para el no era problema cuidaba sus prendas como una madre cuida a su hijo, lo más preciado que tenía era un closet lleno de diferentes chaquetas que sus padres le enviaban desde Europa, todas las mañanas las sacaba una por una, las observaba cauteloso, las contaba apreciando y admirando cada pieza y luego las volvía a poner en su lugar por orden de color, pero un día al sacar una de sus chaquetas, Luna queriendo jugar se abalanzó sobre ella dejándole un feo rasguño, el sr.Marshall amaba a sus mascotas pero el rasguño de Luna en su chaqueta lo hiso enfurecer y le dio un fuerte tirón de cola apartandola del lugar donde la gata asustada sale dando un fuerte maullido.
Ese mismo día horas más tardes el sr.Marshall se ve sumergido en la angustia acabándose la segunda caja de cigarrillos y bebiendo un fuerte whisky, desesperado buscaba respuestas a lo sucedido y una que otra lágrima brotaban de sus ojos...se paso toda la noche pensando cómo tener su chaqueta de vuelta en buen estado sabía que era imposible pero la ausencia de aquella chaqueta perturbaba su mente ya cuando eran las 5:00am tras pensar y pensar decide ir en busca de una nueva chaqueta que sea similar a la que el tenía sabía que era un desafío y no solo encontrar una parecida sino el reto más grande era el de salir de su casa al centro de la ciudad, le daba escalofríos pensar que tenía que recorrer la ciudad chocando con cuerpos neutrales que transitan con prisa por doquier......
Al llegar la mañana baja hacerse un café muy cargado y se toma algunos calmantes para estar más relajado ya que los nervios lo consumían poco a poco, sentado en el sofá acariciando a su perro Cachafaz y al otro costado a Luna espera que lleguen las 19:30pm para ir a la ciudad ya que encontraba que era una hora prudente para no toparse con la multitud, al estar encerrado en su casa no sabía que es era la hora donde hay más aglomeraciones debido a que la gente sale de su labor....
CONTINUARA.....
El sr. Marshall era un hombre de no más de 35 años pero su disgusto y tormento a lo que lo rodeaba lo superaba y lo hacía ver de unos 40 y tantos. Era de una alta estatura y contetura delgadísima, tenía unos ojos almendrados color miel que junto a su tez morena lo hacía muy atractivo para el sexo opuesto pero aún así estaba soltero pues su carácter rígido y sinsabor lo hacían un hombre difícil de entender. El sr.Marshall no salía mucho de su casa, literalmente no salía de su casa era un hombre muy rutinario....luego de ver aquella horrible escena a sus 18 años cuando delincuentes le dispararon a su novia Sofía sin razón aparente, de ese entonces sintió una gran repugnancia y antipatía por su entorno y apesar de que recorrió un largo tiempo buscando ayuda, es algo que nunca pudo de su mente arrancar y aquella desagradable imagen vivio plasmada por el resto de sus días....es por eso que el sr.Marshall salía de casa solo para ir a comprar sus cigarrillos a la esquina de al frente, los alimentos ya sea para él como para sus animales lo hacía atraves de pedidos y siempre se encargaba de ratificar que fuese el mismo tipo de siempre quien fuese a ser la entrega a su domicilio, en cuanto a su ropaje no se preocupaba mucho, lo que tenía lo conservaba de mucho tiempo lo cual era algo anticuado a la hora de vestirse pero para el no era problema cuidaba sus prendas como una madre cuida a su hijo, lo más preciado que tenía era un closet lleno de diferentes chaquetas que sus padres le enviaban desde Europa, todas las mañanas las sacaba una por una, las observaba cauteloso, las contaba apreciando y admirando cada pieza y luego las volvía a poner en su lugar por orden de color, pero un día al sacar una de sus chaquetas, Luna queriendo jugar se abalanzó sobre ella dejándole un feo rasguño, el sr.Marshall amaba a sus mascotas pero el rasguño de Luna en su chaqueta lo hiso enfurecer y le dio un fuerte tirón de cola apartandola del lugar donde la gata asustada sale dando un fuerte maullido.
Ese mismo día horas más tardes el sr.Marshall se ve sumergido en la angustia acabándose la segunda caja de cigarrillos y bebiendo un fuerte whisky, desesperado buscaba respuestas a lo sucedido y una que otra lágrima brotaban de sus ojos...se paso toda la noche pensando cómo tener su chaqueta de vuelta en buen estado sabía que era imposible pero la ausencia de aquella chaqueta perturbaba su mente ya cuando eran las 5:00am tras pensar y pensar decide ir en busca de una nueva chaqueta que sea similar a la que el tenía sabía que era un desafío y no solo encontrar una parecida sino el reto más grande era el de salir de su casa al centro de la ciudad, le daba escalofríos pensar que tenía que recorrer la ciudad chocando con cuerpos neutrales que transitan con prisa por doquier......
Al llegar la mañana baja hacerse un café muy cargado y se toma algunos calmantes para estar más relajado ya que los nervios lo consumían poco a poco, sentado en el sofá acariciando a su perro Cachafaz y al otro costado a Luna espera que lleguen las 19:30pm para ir a la ciudad ya que encontraba que era una hora prudente para no toparse con la multitud, al estar encerrado en su casa no sabía que es era la hora donde hay más aglomeraciones debido a que la gente sale de su labor....
CONTINUARA.....
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