En la esquina de la calle Oxford con Buraka vivía el Sr.Marshall en una antigua casa que le habían dejado sus padres antes de irse a vivir a Europa, era una casa enorme con un diseño típico de los años 60, al verla uno podía deducir que vivía una numerosa familia, pero estaban equivocados, en ella vivía solo el Sr.Marshall acompañado de sus fieles animales su perro Cachafaz, su gata Luna y sus dos canarios Nila y Darwin.
El sr. Marshall era un hombre de no más de 35 años pero su disgusto y tormento a lo que lo rodeaba lo superaba y lo hacía ver de unos 40 y tantos. Era de una alta estatura y contetura delgadísima, tenía unos ojos almendrados color miel que junto a su tez morena lo hacía muy atractivo para el sexo opuesto pero aún así estaba soltero pues su carácter rígido y sinsabor lo hacían un hombre difícil de entender. El sr.Marshall no salía mucho de su casa, literalmente no salía de su casa era un hombre muy rutinario....luego de ver aquella horrible escena a sus 18 años cuando delincuentes le dispararon a su novia Sofía sin razón aparente, de ese entonces sintió una gran repugnancia y antipatía por su entorno y apesar de que recorrió un largo tiempo buscando ayuda, es algo que nunca pudo de su mente arrancar y aquella desagradable imagen vivio plasmada por el resto de sus días....es por eso que el sr.Marshall salía de casa solo para ir a comprar sus cigarrillos a la esquina de al frente, los alimentos ya sea para él como para sus animales lo hacía atraves de pedidos y siempre se encargaba de ratificar que fuese el mismo tipo de siempre quien fuese a ser la entrega a su domicilio, en cuanto a su ropaje no se preocupaba mucho, lo que tenía lo conservaba de mucho tiempo lo cual era algo anticuado a la hora de vestirse pero para el no era problema cuidaba sus prendas como una madre cuida a su hijo, lo más preciado que tenía era un closet lleno de diferentes chaquetas que sus padres le enviaban desde Europa, todas las mañanas las sacaba una por una, las observaba cauteloso, las contaba apreciando y admirando cada pieza y luego las volvía a poner en su lugar por orden de color, pero un día al sacar una de sus chaquetas, Luna queriendo jugar se abalanzó sobre ella dejándole un feo rasguño, el sr.Marshall amaba a sus mascotas pero el rasguño de Luna en su chaqueta lo hiso enfurecer y le dio un fuerte tirón de cola apartandola del lugar donde la gata asustada sale dando un fuerte maullido.
Ese mismo día horas más tardes el sr.Marshall se ve sumergido en la angustia acabándose la segunda caja de cigarrillos y bebiendo un fuerte whisky, desesperado buscaba respuestas a lo sucedido y una que otra lágrima brotaban de sus ojos...se paso toda la noche pensando cómo tener su chaqueta de vuelta en buen estado sabía que era imposible pero la ausencia de aquella chaqueta perturbaba su mente ya cuando eran las 5:00am tras pensar y pensar decide ir en busca de una nueva chaqueta que sea similar a la que el tenía sabía que era un desafío y no solo encontrar una parecida sino el reto más grande era el de salir de su casa al centro de la ciudad, le daba escalofríos pensar que tenía que recorrer la ciudad chocando con cuerpos neutrales que transitan con prisa por doquier......
Al llegar la mañana baja hacerse un café muy cargado y se toma algunos calmantes para estar más relajado ya que los nervios lo consumían poco a poco, sentado en el sofá acariciando a su perro Cachafaz y al otro costado a Luna espera que lleguen las 19:30pm para ir a la ciudad ya que encontraba que era una hora prudente para no toparse con la multitud, al estar encerrado en su casa no sabía que es era la hora donde hay más aglomeraciones debido a que la gente sale de su labor....
CONTINUARA.....
El sr. Marshall era un hombre de no más de 35 años pero su disgusto y tormento a lo que lo rodeaba lo superaba y lo hacía ver de unos 40 y tantos. Era de una alta estatura y contetura delgadísima, tenía unos ojos almendrados color miel que junto a su tez morena lo hacía muy atractivo para el sexo opuesto pero aún así estaba soltero pues su carácter rígido y sinsabor lo hacían un hombre difícil de entender. El sr.Marshall no salía mucho de su casa, literalmente no salía de su casa era un hombre muy rutinario....luego de ver aquella horrible escena a sus 18 años cuando delincuentes le dispararon a su novia Sofía sin razón aparente, de ese entonces sintió una gran repugnancia y antipatía por su entorno y apesar de que recorrió un largo tiempo buscando ayuda, es algo que nunca pudo de su mente arrancar y aquella desagradable imagen vivio plasmada por el resto de sus días....es por eso que el sr.Marshall salía de casa solo para ir a comprar sus cigarrillos a la esquina de al frente, los alimentos ya sea para él como para sus animales lo hacía atraves de pedidos y siempre se encargaba de ratificar que fuese el mismo tipo de siempre quien fuese a ser la entrega a su domicilio, en cuanto a su ropaje no se preocupaba mucho, lo que tenía lo conservaba de mucho tiempo lo cual era algo anticuado a la hora de vestirse pero para el no era problema cuidaba sus prendas como una madre cuida a su hijo, lo más preciado que tenía era un closet lleno de diferentes chaquetas que sus padres le enviaban desde Europa, todas las mañanas las sacaba una por una, las observaba cauteloso, las contaba apreciando y admirando cada pieza y luego las volvía a poner en su lugar por orden de color, pero un día al sacar una de sus chaquetas, Luna queriendo jugar se abalanzó sobre ella dejándole un feo rasguño, el sr.Marshall amaba a sus mascotas pero el rasguño de Luna en su chaqueta lo hiso enfurecer y le dio un fuerte tirón de cola apartandola del lugar donde la gata asustada sale dando un fuerte maullido.
Ese mismo día horas más tardes el sr.Marshall se ve sumergido en la angustia acabándose la segunda caja de cigarrillos y bebiendo un fuerte whisky, desesperado buscaba respuestas a lo sucedido y una que otra lágrima brotaban de sus ojos...se paso toda la noche pensando cómo tener su chaqueta de vuelta en buen estado sabía que era imposible pero la ausencia de aquella chaqueta perturbaba su mente ya cuando eran las 5:00am tras pensar y pensar decide ir en busca de una nueva chaqueta que sea similar a la que el tenía sabía que era un desafío y no solo encontrar una parecida sino el reto más grande era el de salir de su casa al centro de la ciudad, le daba escalofríos pensar que tenía que recorrer la ciudad chocando con cuerpos neutrales que transitan con prisa por doquier......
Al llegar la mañana baja hacerse un café muy cargado y se toma algunos calmantes para estar más relajado ya que los nervios lo consumían poco a poco, sentado en el sofá acariciando a su perro Cachafaz y al otro costado a Luna espera que lleguen las 19:30pm para ir a la ciudad ya que encontraba que era una hora prudente para no toparse con la multitud, al estar encerrado en su casa no sabía que es era la hora donde hay más aglomeraciones debido a que la gente sale de su labor....
CONTINUARA.....



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